
Íbamos a menudo al cine.
Nos estremecíamos al
ver la pantalla.
Pero la mayoría de las veces
al final nos decepcionaba.
Las imágenes iban y venían
y Marilyn había envejecido.
Estábamos tristes. No era
la película que soñábamos.
Spike Jonze, siguiendo su fiel estilo entre lo hipnótico y el videoclip, hace que volvamos a creer en el cine con I'm Here, aunque sea por solo 30 minutos. Con "Donde viven los monstruos" volvimos a ser niños durante 1 hora y media, ahora con este regalo en forma de mediometraje volvemos a creer en el amor bajo una estética futurista y robotizada, pero a su vez más humana que nunca.
"Es extraño, hoy todo el mundo detesta a los Franceses.
ión del fin de un ciclo para la entrada de otro nuevo; en esta película Kurosawa se despide del estilo que lo convirtió en uno de los grandes del cine, cual era samurai se acaba con la entrada de la pólvora, y ve que sus katanas, estandartes y filosofia ya no sirven. Esto es lo que nos enseña Kagemusha, el fin de una era de la cual Kurosawa era un gran admirador, aunque desde una óptica distinta a la que todo seguidor suyo puede estar acostumbrado; esta vez no focaliza la historia en el gran heroe samurai, normalmente encarnado con Toshiro Mifune, sino que el centro radica en el grupo, en los batallones que van y vienen a lomos de caballos (otro guiño a una de las pasiones de Kurosawa) para conquistar el castillo del clan rival. Es dificil, por ello, situarse o identificarse con algo, pues no hay ese personaje con el que el espectador pueda empatizar y "sentirse cómodo" dentro del film, además de suponer un pequeño caos de nombres y clanes que se entremezclan, con lo cual puede crear confusión en determinados momentos.